Cómo aprender a decir que NO sin sentirte mal

¿Cuántas veces has hecho algo por no decir que NO a alguien y luego has salido perjudicada? ¿Cuantas decisiones has tomado en tu vida por no enfrentarte a tus padres, a tus amigos, a tu pareja y que realmente no eran lo que tú querías?

Decir que NO, algo que parece muy sencillo pero que realmente nos condiciona mucho en nuestro día a día y afecta a nuestra felicidad mucho más de lo crees.

¿Cuáles son los motivos por lo que no eres capaz de decir que no?

Normalmente que te cueste poner límites a los demás va muy ligado a tu personalidad.

Las mujeres con personalidad más social o familiar, encuentran en general mayor dificultad a la hora de priorizar lo que es bueno para ellas en favor de peticiones de los demás. Sin embargo, a las personalidades dominantes o perfeccionistas les ocurre todo lo contrario, son las que piden y a las que es difícil decirles que no.

Aquí tienes los 3 principales motivos por los que no sabemos decir que no (lo que pasa por tu cabeza y refleja tu personalidad):

Personalidad-para-Decir-no-

1. Me siento mal y egoísta si no hago lo que me piden: Si sueles pensar así quiero que sepas que posiblemente tienes una creencia limitante bastante común: la creencia de que si no estás a disposición de los demás no eres “buena”. Es muy típico encontrarse con madres que siempre se sacrifican a todas horas en favor de los hijos, mujeres que hacen siempre lo que quieren sus parejas, o incluso puede ocurrir algo similar cuando los padres son mayores y sientes que tienes que acceder a todo lo que te piden para ser “buena hija”… Si dices que no, llega el terrible sentimiento de culpabilidad que duele tanto, la sensación que no haces felices a los tuyos y que eres una egoísta, y al final, acabas cediendo siempre para no sentirte así.

Si estás en esta situación créeme, no eres mala si alguna vez priorizas para ti, de hecho, cuando renuncias a ti misma como mujer, a tu salud, a lo que necesitas para estar bien, solo vas a conseguir estar cada vez peor, y eso al final, hará que no des lo mejor de ti a aquellos que tanto quieres. Y si no das lo mejor de ti, ¿en qué medida les estás ayudando?

2. Prefiero decir que si a enfrentarme a nadie: Si esta es la sensación que tienes cuando te enfrentas a ese momento de decir que No a alguien, eres una persona que evita el conflicto, que tiene miedo a generar una situación incómoda. Es cierto que tener una “bronca” no es agradable para la mayoría de las personas, en eso coincido contigo, pero que no sea agradable no significa que a veces no sea necesario hacerlo. Si no pones límites a los demás, no sólo no te respetan ellos, si no que dejas de respetarte a ti misma y tu autoestima cae en picado cada día. Pero no te preocupes que ahora en seguida te voy a dar algunos trucos para que lo puedas trabajar.

3. Normalmente no tengo problema en decir que No, pero existen algunas personas o situaciones que me dan “miedo”. Miedo a las consecuencias que pueda tener. Si te ocurre esto, puede ser que esta sensación de miedo a la reacción de alguien o las consecuencias sólo te ocurra en situaciones especiales como puede ser un padre o una madre autoritarios, un jefe, o una pareja. En la mayoría de estos casos suelen ser personas muy dominantes que no les gusta que se les contradigan y pueden llegar a cargar su ira contra ti ¿verdad? Si te encuentras en esta situación, tendrás que trabajar más la comunicación con esa persona para que pueda entender tu punto de vista de la mejor manera.

Consejos para que puedas trabajar tu personalidad y conseguir poco a poco decir que no sin sentirte mal al respecto

1. Haz una lista de las cosas que te gustaría hacer y no haces y que te harían muy feliz. Por ejemplo hacer deporte, comer con tus amigas, pintar, ir al cine, viajar, que te den un masaje… y luego escribe para qué quieres hacerlo, y que beneficios te aportaría (reir, quitarme estrés, dormir bien, por lo tanto dejaría de gritar a mis hijos, sentirme mujer…). Imprime y ponla bien visible en algún sitio que la veas todas las mañanas.

2. Cada semana en tu agenda incluye alguna de estas actividades que quieres hacer si o si. Escribe la agenda desde la semana anterior y protege ese espacio.

personalidad decir que no

3. Si te llega el sentimiento de culpa, recuerda lo que te dije arriba, y no dejes de repetirte que invertir en ti, es invertir en estar bien, y eso lo trasmitirás a los tuyos. Si tú estás bien, ellos también.

4. Si surge un imprevisto de alguien que entre en conflicto con tus planes y lo que sientes es que no quieres discutir, vuelve a leer esa lista de tus “para que” lo estás haciendo, y así tendrás fuerzas para enfrentarte a ello: si tu motivo es muy fuerte, es más sencillo que lo defiendas.

5. Trabaja la comunicación empática. Con esas personas que te cuesta más contradecir, trabaja un guión en el que les expliques qué es lo que necesitas y porque. Incluye en ese guión algo positivo que les genere a ellos que tú tomes esa decisión. Así los dos ganareis algo.

6. Acude a algún taller o sesión de coaching para conocerte mejor, descubrir esa personalidad que llevas dentro y tener herramientas de trabajo. Puedes consultar mi web si quieres información sobre este tipo de talleres y cursos.

Y sobre todo recuerda siempre que todo proceso de cambio es lento, así que ¡no desesperes! Ten fe en ti y empieza a hacer estas cosas de manera diferente, día a día… no se trata de que mañana ya seas otra persona, si no que te quieras tal y como eres, tanto, que quieras aprender y mejorar para dar los mejor de ti.

¡A por ello supermujer del mundo!

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